domingo, 1 de octubre de 2017

Ficha de Lectura IV

  Ficha de lectura: Camila Quitral
   "El aprendizaje entre alumnos como apoyo a la inclusión".


Referencia
(formato APA)
Duran, D. (2009). El aprendizaje entre alumnos como apoyo a la inclusión. La educación inclusiva. De la exclusión a la plena participación de todo el alumnado. Barcelona: Horsori.
Síntesis y principales conclusiones:






Durán se refiere a la inclusión como la creación de comunidades donde alumnos y profesores se sientan parte reconocida y se les ofrezca oportunidades de estar, participar y aprender, superando la competición e individualización. Señala que las diferencias favorecen el aprendizaje cooperativo y se requieren de diversos niveles de competencia, roles o informaciones para que los miembros de un equipo puedan cooperar.
 La promoción y el uso de formas de aprendizaje entre iguales es positiva para todos los alumnos, pues no solo promueve competencias vinculadas a materias, sino que también la aceptación de las diferencias individuales.
Adicionalmente, en el texto se realiza una revisión respecto a lo que se ha investigado sobre la efectividad del aprendizaje cooperativo en los alumnos con riesgo de exclusión. En uno de ellos, desarrollado en los noventa sobre los efectos del aprendizaje en alumnos con dificultades en este ámbito, se evidenció mejoras para éstos en competencias básicas, actuaciones académicas y personales, en interacciones con compañeros y comunicación social. Longwill & Kleinert (1998) generaron una investigación en parejas conformadas por un alumno con discapacidad y otro sin. Los resultados arrojados indican que para los primeros esto puede resultar como un primer eslabón para otro tipo de apoyos y aprendizaje colaborativo. Ademas, esto puede aumentar la participación y aprendizaje de los alumnos con discapacidad en el aula.
Scruggs & Mastropieri (1998) demostraron que el aprendizaje entre iguales provee mejoras socioemocionales y académicas. Cook y otros (1986), mostraron que alumnos con discapacidad podían ser tan buenos tutores de otros alumnos en similar condición como aquellos que no la tenían. Spencer y Balboni (2003) demostraron que alumnos con discapacidad intelectual podían desarrollar con éxito el rol de tutores y ayudar a otros en habilidades académicas y para la vida diaria. Maher, Maher y Thurston (1998) situaron a alumnos con problemas disruptivos en el rol de tutores, teniendo éxito. Shamir y Lazerovitz (2007) concluyeron que permitir que los alumnos con alguna “vulnerabilidad” puedan actuar como tutores, puede ser un instrumento potente para la participación efectiva en aulas inclusivas.
En consecuencia, para crear un contexto de cooperación y ayuda entre iguales, se deben crear condiciones para una participación social basada en los valores de la cooperación, los cuales están vinculados a 6 factores; el de oportunidad, ya que es necesario que los alumnos con alguna “vulnerabilidad” estén en los espacios donde usualmente están sus compañeros, el clima positivo, pues es necesario que las discapacidades y otras diferencias humanas sean reconocidas, deslegitimando el rechazo y los prejuicios, la motivación para la interacción, esto debido a que en algunos casos esta puede resultar difícil, el logro académico, puesto que los bajos resultados influyen en la falta de confianza en uno mismo para relacionarse con los demás, la competencia social y habilidades de interacción, y por último, mantenimiento y generalización de las relaciones, debido que es necesario poder ampliar las relaciones a contextos diferentes a los de la escuela.
Tener en consideración estos aspectos permitirá construir un aula donde la interacción con los demás pueda basarse en valores cooperativos, donde se destacan tres;  comunicación abierta sobre las singularidades de los alumnos y las actividades de clases, el aula como comunidad, y la disposición de ayuda en el aula inclusiva. Adicionalmente, Durán propone 4 ideas para situar las ayudas mutuas en el centro de las interacciones; el ayudar por empatía, hacer las ayudas tan reciprocas como sea posible, no forzar la amistad y por último entender el proceso de enseñar como una buena manera de aprender.
Otro elemento relevante es que para transforma el trabajo en grupo, en trabajo en equipo o colaborativo es necesaria la interdependencia positiva y la responsabilidad individual, la primera refiere a organizar las interacciones dentro del equipo de tal forma que el éxito de cada uno de sus miembros esté vinculado al del equipo y viceversa. La segunda hace referencia a asegurar las aportaciones de todos y cada uno de los miembros del equipo a través de las divisiones de tareas, roles, etc.
Para finalizar es importante mencionar tres métodos de aprendizaje cooperativo; tutoría entre iguales, la cual está basada en la creación de parejas con una relación asimétrica, la enseñanza reciproca que consiste en distribuir entre los miembros del equipo las funciones cognitivas que realiza un lector experto y por último el puzle donde los alumnos están organizados en equipos heterogéneos y cada uno de ellos deberá aprender una parte del conocimiento para lograr sus objetivos.
En conclusión, el reto es aprender a compartir la capacidad mediadora de enseñar con los alumnos. Lo importante es otorgar oportunidades donde los alumnos puedan enseñar a otros, ya que esto permitirá que aquellos con más necesidades de ayuda sean atendidos.
Breve comentario:





El texto nos invita a reflexionar acerca de la construcción o el desarrollo del trabajo en equipo y colaborativo, incorporando en estas dinámicas a las personas que presentan alguna discapacidad, fomentando ambientes de mayor aprendizaje, y comprendiendo que la inclusión no refiere únicamente a compartir un espacio físico, sino que a generar las interacciones que faciliten el aprendizaje de los alumnos, siendo una de las fuentes más enriquecedoras, la heterogeneidad de quienes son parte del aula.
Citas textuales:
(útiles para ser recogidas en informes y publicaciones)









“Es gracias a que los participantes de los equipos son diferentes que se pueden ofrecer ayudas para aprender” (Duran, 2009, p. 96).
“El aula cooperativa se organiza de tal forma que los alumnos no solo aprenden de las ayudas del profesor, sino que aprenden también de las ayudas de sus compañeros “(Duran, 2009, p. 103).
“Nuestros alumnos deberían ser conscientes de que enseñando ellos también están aprendiendo” (Duran, 2009, p. 106).
“Los métodos de aprendizaje cooperativo pueden ayudarnos en los primeros pasos de introducción de la cooperación en las aulas” (Duran, 2009, p. 108).

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