lunes, 23 de octubre de 2017

Reflexión clase 18 de octubre

El día 18 de octubre comenzamos la clase con la invitación de Natalia Mondaca, psicóloga de la Universidad Diego Portales con experiencia en educación en diferentes contextos. Al iniciar la clase, se hizo una pequeña reflexión de la actividad a la que asistimos la semana anterior, “Educación Inclusiva para Chile: Preguntamos a los presidenciables” en que el profesor pidió la opinión de los estudiantes.
Luego, se continuó con la clase de la invitada, en donde la presentación abordó el lugar que tiene la evaluación en las prácticas inclusivas y las consecuencias que tiene para los estudiantes. Se expuso que los psicólogos pueden aportar mucho en las escuelas, pero el problema es que se les pide hacer clínica, por tanto se debe saber de evaluación para tener punto de encuentro con los docentes. En este sentido, la evaluación es un juicio de valor respecto a los aprendizajes, entre las que encontramos de diversos tipos: evaluación inicial o diagnóstica, formativa o de proceso y sumativa o final. La evaluación formativa se da en medio de un proceso de aprendizaje, y busca ver cómo va un alumno en el proceso de aprendizaje,. Se diferencia de la evaluación sumativa en que en ésta última no hay posibilidad de mejorar, mientras que en la evaluación formativa sí existe la posibilidad de mejorar o arreglar el proceso. Además, la evaluación tiene tanto una función pedagógica como una función social, mientras que la pedagógica se centra en la certificación y en la rendición de cuentas, la social está orientada a la mejora del proceso de enseñanza y aprendizaje. Como grupo creemos que ambas funciones deben ser complementarias y no contradictorias, pues a pesar de que prime la lógica de rendición de cuentas en lo pedagógico, es necesario que también exista una retroalimentación. Asimismo, creemos que este tipo de evaluaciones deben ser guiadas hacia una lógica donde el estudiante sea lo importante, y no el resultado en sí que se obtengan de esas evaluaciones, por lo que requiere que sean evaluaciones en comunión con los jóvenes, donde ellos sean informados de los propósitos de dichas pruebas, para que así también haya una motivación por contestar.
La lógica de la rendición de cuentas conlleva a las evaluaciones estandarizadas que no contribuyen a la inclusión pues reduce el método de evaluación a un solo tipo de evaluación, crea una curva normal en la que los alumnos con mejor rendimiento se ubican en la cima, mientras que los con peor se posicionan por debajo, y no valora la diversidad. Como grupo consideramos que este tipo de evaluación no contribuye a la inclusión porque fomenta la lógica de mercado en la educación, la competitividad, y la individualidad. Además, creemos que este tipo de evaluaciones no consideran el aprendizaje del alumno en distintos ámbitos y los malos resultados se pueden deber a muchos factores, por ejemplo a la cultura de evaluación del profesor o las  deficiencias de la escuela. Asimismo, hay montones de tipos de  instrumentos con los cuáles se puede evaluar, cómo los individuales, grupales, investigativos u otros, sin embargo, en la práctica diaria, todo se ha reducido a un tipo de evaluación, sin considerar al estudiante, y muchas veces, está evaluación es en base a lo que se acomode al profesor y sea lo más fácil para el, reduciéndose las evaluaciones a las narrativas o de alternativas.
Además, se presentó la evaluación auténtica como uno de los enfoques más coherentes con la inclusión, porque es un proceso gracias al cual los alumnos se autoevalúan y son evaluados tanto por sus compañeras y compañeros y por su profesor, un ejemplo es el portafolios. Creemos que este tipo de evaluación es muy buena porque permite la participación de todos y todas en el aprendizaje y no reduce lo aprendido a responder una prueba escrita o de alternativas.

Posterior a la presentación, realizamos una actividad en grupos de cuatro personas en las que se entregó una fotografía del SIMCE y una entrevista a un niño de cuarto básico respecto del SIMCE. La actividad consistió en describir las características de la actividad en términos de aprendizaje y evaluación y responder en qué medida favorece el aprendizaje la participación de todos y todas. Esta actividad nos sirvió para cuestionar el tipo de evaluaciones que se están aplicando hoy en día en las escuelas y el efecto que tiene en los estudiantes y en sus vidas. Además, nos ayudó a reflexionar sobre las actividades que hacen las escuelas para preparara a sus estudiantes para rendir el SIMCE y el estrés que eso conlleva, porque no es lo mismo prepararlos a través de una actividad creativa e la creación de cuentos que a través de una actividad de rellenar círculos.

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